Una imagen real también puede engañar si se publica con otro contexto. Comprueba de dónde sale y qué se está afirmando sobre ella.
Escribe la afirmación concreta
Antes de analizar píxeles, formula qué te pide creer la publicación. «Existe esta imagen» y «esta imagen demuestra que ocurrió ayer en Madrid» son afirmaciones diferentes. La segunda incluye una fecha, un lugar y una interpretación que necesitan respaldo.
Guarda el enlace de la publicación original cuando puedas. Una captura recortada pierde autoría, fecha, respuestas y correcciones posteriores.
Busca el origen
INCIBE recomienda investigar imágenes mediante búsqueda inversa, contrastar con fuentes fiables y no compartir una publicación si sigue sin estar clara su veracidad. La búsqueda inversa puede revelar versiones anteriores y contexto. Método de INCIBE.
Encontrar una versión más antigua puede demostrar que una foto no es del evento que se anuncia. No encontrar coincidencias no demuestra que sea nueva ni auténtica: es simplemente una búsqueda sin resultados útiles.
No conviertas una pista en un veredicto
Un detalle extraño, un texto deformado o un resultado de un detector pueden ser pistas para investigar. No sustituyen la procedencia y la corroboración. Una imagen puede estar retocada, comprimida, mal recortada o generada; cada posibilidad implica algo distinto.
Ejemplo ficticio: una foto auténtica de una inundación de hace años circula como si fuera de hoy. Aunque ningún píxel se hubiera generado con IA, la publicación actual seguiría siendo engañosa.
Una ficha de comprobación en cinco campos
- Qué se afirma: una frase concreta, sin añadir conclusiones.
- Quién lo publica: fuente original o cuenta que lo comparte.
- Cuándo: fecha de publicación y fecha del supuesto hecho.
- Qué lo respalda: documentos, registros o fuentes independientes identificables.
- Qué falta: dudas que impiden darlo por confirmado.
Varias cuentas copiando el mismo texto no son necesariamente varias confirmaciones independientes.
El resultado puede ser «no lo sé»
Clasifica de forma honesta: confirmado con las fuentes disponibles, contradicho por ellas o sin verificar. No publiques un veredicto seguro para terminar rápido. Puedes guardar la publicación y volver a ella cuando aparezca más contexto.
En noticias sobre IA, comprueba especialmente si una advertencia se ha convertido en una predicción tajante. Nuestro análisis sobre las advertencias de 2030 muestra esa diferencia. Si la publicación además solicita dinero o datos, detén la operación mientras compruebas.
Comprueba la afirmación, no solo el archivo
Ejemplo inventado: una cuenta publica una fotografía auténtica de una calle vacía y afirma que demuestra una evacuación de hoy. Encontrar la misma imagen en una publicación antigua contradice la fecha del mensaje, aunque no indique por sí solo por qué estaba vacía la calle. Escribe exactamente qué puedes concluir y evita sustituir una historia sin verificar por otra.
Haz una ficha con dos columnas: observado y pendiente. En observado puedes anotar la fecha de la publicación anterior. En pendiente quedarían lugar, autor y relación con el supuesto hecho. Si corriges el mensaje, enlaza la evidencia y conserva esa distinción para no exagerar tu propio hallazgo.
También puedes practicar con el reto interactivo. Sus casos son ficticios y no analizan imágenes subidas por lectores. El objetivo es que la próxima vez que un contenido provoque una reacción inmediata tengas una pregunta concreta que comprobar antes de compartirlo.
Fuentes y comprobación
Fuentes consultadas el 11 de septiembre de 2026. Las funciones y condiciones pueden cambiar. Los ejemplos inventados se identifican como tales.
Ampliada con ejercicios, casos prácticos y recursos relacionados.
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